Ayer al mediodía, llaman a casa desde la Clínica.
Nos informan que GERMAN ya esta en condiciones, que podíamos llevarlo a casa.
Desde luego, Pato me llama al instante a la oficina y me da la buena nueva.
Dios! Que felicidad!
No solo por que ya lo podíamos tener, sino porque era una buena manera de decirnos que nuestro bebé ya estaba bien.
Aún pensando en que MAITENA sigue internada, no podíamos ocultar nuestra alegría.
Y ahora, solo esperamos que pase lo mismo con Maite.
La tarde paso fantástico, algunas gentes (abuelas y tíos) se acercaron hasta casa.
Notamos, sí, un cambio en las actitudes de Octi.
Pero bueno, ya veremos como lo manejamos.
De momento les cuento que anoche dormimos abrasados con Octi. (bueno, él durmió... por que yo no pegue un ojo!)
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