Me dediqué a desarmar mi equipo de música, haciendo honor al título mencionado, ya que estos últimos días sonaba más que feo. Sonaba ronco.
Imposible de describir la cantidad de potenciómetros, filtros, integrados, cables y demás etcéteras diseminados por toda la sala.
Alguna que otra parte, que le gusto a Octi, y fue a parar a su canasto de juguetes...
Bien, ahí quedo desarmado al mejor estilo...
Pero no todo esta perdido: Los parlantes pasaron a ser reciclados en excelentes banquitos para Octi.
Resultado final: ...le sobra a alguien algún grabadorcito?
Gusty desarmando... que Geniol !!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario